Durante mucho tiempo estuve meditando acerca de si mi humano era o no un boludo. Una corazonada me decía que sí, pero necesitaba un hecho lo suficientemente inpactante como para comprobarlo. A continuación, pasaré a demostrar mis hipótesis previas.
Como pueden apreciar en este gráfico en el que está representada la velocidad (en millas por hora) respecto del tiempo (en horas:minutos), se registra una mínima actividad inicial que consiste en subir a su automóvil para llegar hasta el parque de siempre. El punto negro marca el inicio de mi humano en su fondo (carrera larga) matutino de los sábados. Con algunas pausas para caminar (para tomar agua, las ampollas que joden, etc) completa las 10 millas que tenia pensadas en un tiempo mas o menos aceptable para el estado físico deplorable en que se encuentra.
El punto rojo marca el momento de crisis, en el cual El Boludo descubre que no tiene las llaves de su auto, que el mismo se encuentra trabado y las llaves reposando cómodamente en su interior. Como no se llevó su teléfono celular, El Boludo decide que no hay otra opción que seguir corriendo/caminando hasta su casa, en una ciudad diseñada sin tener en cuenta en absoluto la posibilidad de que existan peatones. Así, por los bordes de las calles, esperando semáforos, a través de siniestros túneles, recorriendo el pastizal que rodea el aeródromo, El Boludo llega finalmente a su destino exactamente en el momento que marca el punto verde. Cumpliendo así con un recorrido de 13 millas y medio, indicador de que:
- Está en condiciones de terminar una media maratón
- Es un BOLUDO
Lo que siguió no tiene importancia, conseguir una copia de la llave, reventar la ampolla, las puteadas de su pareja, etc. Son sólo hechos accesorios.